Hoy en día al acoso laboral se le conoce como “mobbing”, que viene del verbo en inglés “To mob” (atacar con violencia). Comienza con burlas o críticas hechas por un atacante que puede ser desde el jefe hasta un compañero de trabajo y es muy común que esta actitud aparezca mientras la empresa en la que se labora pasa por un momento tenso.
Al inicio, los ataques a la víctima son indirectos por lo que no existe violencia, pero con el tiempo aparecen los roces y fricciones que nos llevan a un conflicto donde existirá una parte más fuerte que la otra que y posteriormente a la agresión constante, violenta y directa del atacante a la víctima.
El atacante siempre buscará llevar a su víctima al límite de su paciencia y para esto existen distintos tipos de mobbing:
Ignorar: nulificar a un miembro del equipo descartando sus ideas sin haberlas analizado antes.
Burlarse: sucede cuando las bromas hechas entre compañeros de trabajo dañan el autoestima de la víctima, estás son constantes y siempre con espectadores lo cual lo convierte en un círculo vicioso
Agresión física: estas agresiones pasan en un momento de alta tensión que puede llevar hasta asesinatos
Descalificar: se le da información incorrecta a la víctima y es señalada cada vez que se equivoca
Abuso de Autoridad: sucede cuando algún superior grita todo el tiempo, menosprecia a sus trabajadores, exige actividades fuera de lo normal
Sabotaje: se utiliza la información de la empresa para beneficio propio
Sexual: es cuando existen miradas inapropiadas, insinuaciones o proposiciones sexuales para mejorar o mantener su empleo
Injusticias: se refiere a que las condiciones laborales cambien en aspectos como la carga de trabajo, no tener los mismos permisos que los compañeros , no recibir reconocimiento por lo que se realiza o que otra persona sea reconocida por nuestro trabajo
Es importante recordar que cuando suceda un evento así lo mejor es que te comuniques con la empresa y lo reportes inmediatamente para que no crezca el problema. Sólo recuerda que el mobbing va dirigido a una persona en particular de forma constante y no significa que cualquier conflicto que se tenga con los compañeros de trabajo se convertirá en acoso laboral.
Con la colaboración de Daniela Miró