Es decidida y con temple. A pesar de todo, no está amargada. Huérfana desde muy pequeña, la vida no ha sido fácil para ella. Ha vivido en medio de la pobreza y las carencias, saliendo adelante gracias a su desempeño como trabajadora doméstica.
Perfecta, sin estudios ni preparación, actúa siempre por instinto, movida por un férreo deseo de proteger a su hija. Es por ello que le oculta la identidad de su padre, y más tarde la anima a entregarle a su hija a Armando. Perfecta no quiere que Emperatriz sufra lo que ella sufrió: El desprecio de una clase a la que no peretenece, y las penurias de criar a una hija en soledad.
Sin embargo, estas decisiones tomadas por amor, serán la causa de los constantes enfrentamientos con Emperatriz.
Perfecta encontrará en Roberto, un hombre honesto y trabajador, el apoyo emocional del que ha carecido siempre, movido únicamente por el gran amor que siente por ella.