México D.F. 26 de junio de 2012.- (Ventaneando/azteca.com) Los sonideros son parte del impresionante legado musical de México, pero su camino a la gloria estuvo marcado por el rechazo a sus orígenes humildes y al ambiente popular de sus bailes.
Discriminación que ellos han revertido al hacer del movimiento un entorno de libertad, respeto y diversión.
Al calor de la música de barrio se evapora cualquier barrera social y preferencia sexual. En los bailes lo verdaderamente importante son el contoneo y las pasiones callejeras.
Y aunque se cree que el movimiento sonidero es un ambiente machista, ellos han roto con música los prejuicios.
Los toquines sonideros se distinguen además por ser engalanados por clubes de baile que ejecutan insólitas coreografías compuestas de saltos, braceos y vaporosos giros sobre el asfalto. Cesar y sus pitufos, Bamboleo, La Miguela y sus edecanes, Latin Kings, Chucho y sus traviesos y Son Boricuas, son sólo algunos de sus clubes más populares.
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