México D.F. 12 de julio de 2012.- (Ventaneando/azteca.com) Aunque es una de las celebridades más perseguidas por los paparazzi, parece que Lady Gaga aún no se acostumbra a este tipo de vida, y es que a su llegada a un restaurante en Beverly Hills, su equipo de seguridad fue particularmente estricto con los fotógrafos.
A su salida, la cantante se abrió paso entre gritos y empujones sin que se le moviera un pelo de lugar.
Una vez dentro de su vehículo, el equipo de seguridad de la cantante continuó protegiéndola de ciertas tomas, hasta que finalmente Gaga partió.
Síguenos en Twitter: @Ventaneando