Alejandro Fernández cerró el año con dos conciertos en el Foro Imperial de Acapulco. El Potrillo prefirió no detenerse ante las cámaras que lo esperaban a su arribo.Ante un lleno total, Alejandro confeso cómo vivió la crisis de salud de su padre Vicente Fernández y dio detalles de su herencia.
Fue una gran noche para el cantante y su público, sin embargo a la salida continuó negándose a dar entrevista para no exponer a su novia Karla Laveaga que lo acompañaba.
Alejandro mostró un poco de molestia por la insistencia.